Guía Práctica para Fomentar la Hidratación en los Más Pequeños sin Conflictos
Entendiendo por Qué los Bebés Podrían Mostrar Aversión al Agua
La Dra. Carmen de la Torre, pediatra, señala que es común que los bebés, especialmente hasta los seis meses, no muestren interés en el agua. Esto se debe a que la leche materna o de fórmula satisface plenamente sus requerimientos hídricos. Los bebés están acostumbrados al sabor y la textura de la leche, por lo que el agua, al carecer de sabor, puede resultarles poco atractiva. No es raro que expresen frustración si esperan leche y reciben agua. Este comportamiento es parte del desarrollo normal y no debe generar alarma si el bebé está bien hidratado.
Los Peligros de la Persistencia Excesiva y la Relevancia del Ejemplo Parental
Según la Dra. Nathaly Yéspica, forzar el consumo de agua en bebés pequeños puede ser contraproducente y hasta peligroso. Llenar su pequeño estómago con agua podría desplazar nutrientes esenciales de la leche y, además, sus riñones inmaduros podrían tener dificultades para procesarla, lo que podría llevar a una intoxicación hídrica. Para niños mayores, la falta de interés en el agua a menudo se vincula con la ausencia de sed o la preferencia por bebidas azucaradas. La Dra. Carla Maria Orsini enfatiza que los hábitos de consumo de los adultos en el hogar influyen significativamente, sirviendo de modelo para los hijos.
Estrategias Efectivas para Fomentar el Hábito de Beber Agua
La Dra. De la Torre aconseja no alarmarse si el bebé muestra signos de buena hidratación, como orinar regularmente y tener lágrimas y saliva. La clave es la constancia: continuar ofreciendo agua de forma regular, ya que eventualmente todos los niños la aceptarán. A partir de los seis meses, con la introducción de la alimentación complementaria, se debe ofrecer agua segura (hervida y enfriada o mineral baja en sodio) en un vaso común, o en vasos de transición, pero siempre como única opción, evitando jugos y bebidas saborizadas.
Requerimientos Hídricos Según la Edad y las Consecuencias de Opciones Azucaradas
La experta subraya la importancia de conocer las necesidades diarias de agua, que varían con la edad: los bebés de 6 a 12 meses necesitan de 800 a 1.000 ml; los niños de 1 a 3 años, de 1.100 a 1.300 ml; de 4 a 8 años, aproximadamente 1.600 ml; y a partir de los 9 años, las cantidades aumentan, siendo mayores para varones. Es crucial priorizar el agua sobre las bebidas azucaradas, ya que estas últimas conllevan riesgos como el sobrepeso, caries y alteraciones metabólicas, comprometiendo la salud a largo plazo de los niños.