En la actualidad, el aguacate ha trascendido su estatus de tendencia para convertirse en un elemento básico en nuestra alimentación diaria. Se ha vuelto común encontrarlo en desayunos, ensaladas y diversas preparaciones, incluso siendo incorporado en batidos por figuras públicas. Sin embargo, a pesar de su popularidad, persiste cierta incertidumbre sobre la cantidad adecuada para consumir. Este artículo, basado en la opinión de la nutricionista Ana Gloria Cantos, busca desmitificar su consumo, abordando cuánto se debe ingerir, con qué alimentos combinarlos y los errores frecuentes al incorporarlo a la dieta, con el fin de aprovechar sus propiedades beneficiosas sin excesos calóricos.
Ana Gloria Cantos Aguilar, una reconocida dietista-nutricionista, enfatiza que el aguacate posee un valor nutricional excepcional, a pesar de la preocupación de algunas personas por su aporte calórico. La experta subraya que este fruto es una fuente rica en grasas monoinsaturadas, como el ácido oleico, además de fibra, potasio, vitamina E y antioxidantes. Estas grasas son vitales para la salud hormonal, ya que muchas hormonas se forman a partir de lípidos. Una deficiencia de grasas saludables en la dieta puede afectar el equilibrio hormonal del cuerpo. Cantos sugiere que, como referencia general para un adulto promedio, una porción que oscile entre medio aguacate y uno pequeño al día se alinea bien con una alimentación balanceada, aunque insiste en la necesidad de adaptar estas recomendaciones a las particularidades de cada individuo.
La nutricionista destaca que el aguacate no solo es beneficioso por sí mismo, sino que también mejora la absorción de nutrientes de otros alimentos. Sus grasas facilitan la asimilación de carotenoides (como el betacaroteno y el licopeno) presentes en vegetales como zanahorias, tomates y pimientos, así como de vitaminas liposolubles (A, D, E y K). Por ejemplo, añadir aguacate a una ensalada de legumbres con diversas verduras potencia la biodisponibilidad de estos compuestos esenciales. En cuanto al momento ideal para su consumo, Ana Gloria Cantos indica que el aguacate se integra perfectamente en cualquier comida del día. En el desayuno, aporta saciedad y estabiliza la glucemia; en el almuerzo, complementa ensaladas y platos completos; y en la cena, suele ser una grasa bien tolerada y de fácil digestión. La clave, según la experta, es que el aguacate encaje armoniosamente en el plato y en el estilo de vida de cada persona.
Uno de los errores más comunes, según Cantos, es pensar que añadir aguacate a cualquier preparación la convierte automáticamente en saludable. La presencia de aguacate no compensa la inclusión de panes ultraprocesados o salsas industriales en un plato. Además, es un error evitarlo por temor a las grasas que contiene. Si bien es un alimento denso en energía, su cantidad debe ajustarse al contexto de la dieta general, especialmente si se consumen otras fuentes de grasa como aceite de oliva, frutos secos o semillas. En resumen, Ana Gloria Cantos recalca que, en el marco de una alimentación equilibrada, el aguacate es un excelente complemento. Más allá de calificar los alimentos como "buenos" o "malos" de forma aislada, lo que verdaderamente importa es cómo se estructura la dieta en su conjunto. El aguacate, con sus propiedades beneficiosas, puede realzar un plato, pero no puede corregir las deficiencias de una alimentación desequilibrada.