El alivio de los gases en los lactantes es una preocupación constante para muchos padres. Tradicionalmente, se ha optado por colocar al bebé sobre el hombro y dar suaves palmadas. Sin embargo, una matrona especializada ha compartido una alternativa que promete ser más efectiva y práctica, especialmente durante los primeros meses de vida del infante. Esta nueva técnica busca optimizar la expulsión de aire, contribuyendo a una mejor digestión y, por ende, al bienestar del pequeño.
Detalles sobre la Técnica Innovadora para Aliviar los Gases del Bebé
El 10 de marzo de 2026, la matrona Carla Quintana, también conocida en redes sociales como @matronaparami, presentó un método diferente para ayudar a los bebés a liberar los gases. En lugar de la clásica posición sobre el hombro, la especialista sugiere sentar al bebé en el regazo del adulto. Esta postura consiste en sostener al infante con firmeza por la mandíbula y el cuello, inclinando su cuerpo ligeramente hacia adelante, con los glúteos hacia atrás. La matrona enfatiza la importancia de una sujeción segura, sin aplicar demasiada presión, para que el bebé se sienta cómodo y estable. Esta posición vertical del sistema digestivo facilita el proceso natural de expulsión del aire. Una vez en posición, se recomienda estimular suavemente la espalda del bebé con la mano ahuecada, realizando movimientos circulares y ligeramente hacia adelante.
Quintana destaca que este método es particularmente beneficioso porque permite al cuidador observar el rostro del bebé, lo que ayuda a identificar posibles regurgitaciones o flemas, algo difícil en la postura tradicional. Además, al mejorar la estabilidad de la cabeza del bebé, que es aún muy inestable en los primeros meses, se logra una mayor eficacia. La matrona recalca que, aunque cada bebé es único, esta técnica ha demostrado ser más provechosa en general.
Una de las preguntas recurrentes entre los padres es si es indispensable provocar la expulsión de gases después de cada toma. Carla Quintana responde afirmativamente, incluso en el caso de la lactancia materna. Aunque los bebés alimentados con leche materna suelen tragar menos aire, no significa que estén exentos de gases. Expulsar el aire evita que este pase al abdomen, lo que favorece una digestión más tranquila. La experta aconseja intentarlo entre una y dos veces durante la toma si el bebé muestra inquietud, o por un minuto o dos después de la alimentación, sin obsesionarse si no eructa de inmediato. Si el bebé se duerme profundamente, no es necesario despertarlo, pero un suave intento de sacar los gases mientras duerme puede prevenir despertares por incomodidad más tarde. En resumen, proporcionar esta ayuda al bebé contribuye significativamente a su comodidad digestiva.
La implementación de esta técnica propuesta por la matrona Carla Quintana resalta la constante evolución en el cuidado infantil y la importancia de adaptar las prácticas a las necesidades individuales de cada bebé. Para los padres y cuidadores, esta recomendación no solo ofrece una solución más eficaz para un problema común, sino que también fomenta una mayor conexión y observación del infante. La clave reside en la paciencia y la atención a las señales del bebé, comprendiendo que cada pequeño tiene su propio ritmo y sus propias necesidades. Adoptar enfoques basados en el conocimiento experto puede marcar una diferencia notable en el bienestar de los recién nacidos, promoviendo digestiones más placenteras y noches más tranquilas para toda la familia.